Quien diria que esta serie de imagenes temáticas de este 2026, tendría un aura tan cabalistica dentro de tantas cosas que han ocurrido apenas terminando la primera mitad de este ciclo solar, cargado de mas contrariedades que un festival de glitches en un acelerador de neutrones. Mientras tanto, la eterna protagonista de esta bitacora mensual se ha dispuesto, con 🍿y 🥤 en mano, para contemplar con ojos de caricatura en celo todas las multitudinarias ultraproducciones Intergalácticas de calamidades "disque-naturales" que sospechosamente tuvieron picos de actividad mas inusuales en los últimos meses (y no es porque tengamos Internet, antes se hacia lo propio con pergaminos y libros, la unica diferencia es el menor nivel de faranduleo propio de las otroras decadas previas al cambio de siglo-&-milenio), como si los diapasones y barbones de cierto proyecto popular en el mundo de las conspiraciones estuviesen jugando ping-pong con los satelites y los meteoritos ajenos a nuestra atmosfera siempre idilia en su vista, hasta el momento de una vaguada diluvica. En fin, la verdad originalmente tenia previsto narrar otras novedades tecnicas, pero se postergaran al menos un mes, producto de esta singular historia, en la que, como caminante que merodea por "La Tierra de Las Arepas", me toco sentirme como el mero protagonista (lastimosamente sin intenciones porsupuesto de estar) de una de esas peliculas de terremotos en el mero momento en que se desarrolla lo que la gente siempre ira a ver culposamente a los cines, y de lo que afortunadamente pude estar en medio de una isla de concreto, de esas que tipicamente tienen formas geometricas basicas, para contemplar gritos, vehiculos frenando de golpe para salvar sus vidas y montones de escombros y vidrios cayendo como 🍿 recien salidas de la clasica estufa de antaño. Pero como toda inevitable referencia cinematografica 🎞️ 🎞️ 🎞️ 🎥, solo era cuestion de tiempo (tras confirmar presencialmente que mis padres estuviesen a salvo) para entrar en la actual etapa de incertidumbre transnacional que me atiene aún tras 1 semana (al momento de redactar y publicar estas lineas) de lo que yo bautize como "Los Terremotos Gemelos", pues la mera diferencia de 30 segundos entre ambos momentos nos salvaron de lidiar con un mastodonte sismico de magnitud 8 o peor para enviar media nacion a-la-mierda; y mas en constraste con la triste contraparte de la nación nipona que si tuvo un unico sismo sabroso de 7.5 en la archifamosa escala que todos alguna deberian de hojear en "San Whiskypedia". Total, que a nivel laboral, estaría en un "hiatus sabático hasta nuevo aviso" que en otras circunstancias lo viviría durmiendo por dias enteros, aún más con la agradable noticia de que nuestro domicilio aprobo el test de ingeniería y arquitectura de "los desastres que nadie pide, excepto ciertas personas que aparecieron en un infame video popular en la web de Tiktok" (coincidencias tristes, aparte de otro video de indole religiosa involucrando a un infante que hizo afirmaciones sospechosamente predictivas en pleno inicio de este mes, y solo Dios sabra si luego veamos al susodicho montando su propia iglesia de coincidencias).
.... Todo lo previo, mientras "corona-chan" no deje de preguntarse a los confines de su psique: ".... ¿y la peste, para cuando?"; bueno, espero verlos en el próximo capítulo de la bitacora mensual, mientras siga desarrollandose esta nuevo e inesperado arco internacional que sin lugar a dudas, le arruinara todas las virtudes a media humanidad, al menos hasta diciembre. Se me cuidan, y no olviden darle cariño y dinero a sus polizas de seguros, nunca se sabe cuando tengamos un triplete sismico. 😉


